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	<title>Comentarios en: II Concurso de microrelatos</title>
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	<description>Blog del Hotel Madanis Barcelona</description>
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		<title>Por: Noelia Puigdengolas</title>
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		<dc:creator>Noelia Puigdengolas</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 17 Apr 2012 07:42:32 +0000</pubDate>
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		<description>Provenía de un pequeño pueblo a  las afueras de esa gran urbe. No sabía cómo había sido capaz de llegar hasta allí en coche, tenía un sentido de la orientación, ciertamente distraído. Su hermano, le prestó el día anterior su GPS para hacerle más fácil el trayecto hasta el hotel donde se realizaría la presentación de su primera exposición de cuadros. 
Siempre había tenido afición y pasaba algunas horas de ocio al día, pintando mientras miraba desde el ventanal de su habitación, su fuente de inspiración para plasmar en lienzos sus ideas. Su obra, era indudablemente poco común.  
Un día, decidió pintar fuera de casa, no lo había hecho hasta el momento. Cargó con el caballete, la maleta de oleos y un par de pinceles. Llegó hasta un puente por el que cruzaba un estrecho rio. Desplegó el caballete y esperó a que a su trabajo lo acompañara la inspiración. Mientras daba pinceladas de colores a ese blanco lienzo, notó una presencia, una mirada insistente detrás de él. Se giró y vio a una chica. Le dijo que le encantaba su pintura, que era original y que ella trabajaba en un hotel del centro de la ciudad donde se realizaban actividades culturales y le preguntó si quería participar. Emocionado, aceptó. 
Por fin, aparcó en coche a pocos metros del hotel. En la puerta de éste leyó: &quot; Exposición: Trazos sobre un puente&quot;. Emocionado, sonrió y entró. Ahora solo quedaba que la exposición fuera un éxito. Eso, estaba por llegar.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Provenía de un pequeño pueblo a  las afueras de esa gran urbe. No sabía cómo había sido capaz de llegar hasta allí en coche, tenía un sentido de la orientación, ciertamente distraído. Su hermano, le prestó el día anterior su GPS para hacerle más fácil el trayecto hasta el hotel donde se realizaría la presentación de su primera exposición de cuadros.<br />
Siempre había tenido afición y pasaba algunas horas de ocio al día, pintando mientras miraba desde el ventanal de su habitación, su fuente de inspiración para plasmar en lienzos sus ideas. Su obra, era indudablemente poco común.<br />
Un día, decidió pintar fuera de casa, no lo había hecho hasta el momento. Cargó con el caballete, la maleta de oleos y un par de pinceles. Llegó hasta un puente por el que cruzaba un estrecho rio. Desplegó el caballete y esperó a que a su trabajo lo acompañara la inspiración. Mientras daba pinceladas de colores a ese blanco lienzo, notó una presencia, una mirada insistente detrás de él. Se giró y vio a una chica. Le dijo que le encantaba su pintura, que era original y que ella trabajaba en un hotel del centro de la ciudad donde se realizaban actividades culturales y le preguntó si quería participar. Emocionado, aceptó.<br />
Por fin, aparcó en coche a pocos metros del hotel. En la puerta de éste leyó: &#8221; Exposición: Trazos sobre un puente&#8221;. Emocionado, sonrió y entró. Ahora solo quedaba que la exposición fuera un éxito. Eso, estaba por llegar.</p>
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